El impacto de las quemas en las islas y los desmontes en el cambio climático

El impacto de las quemas en las islas y los desmontes en el cambio climático

Un investigador del Conicet describió el cambio climático y apuntó contra los incendios en el delta, y las emisiones que incrementan la temperatura y tormentas

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) fue creado en 1988 para facilitar evaluaciones integrales del estado de los conocimientos científicos, técnicos y socioeconómicos sobre el cambio climático, sus causas, posibles repercusiones y estrategias de respuesta. El organismo ya ha preparado cinco informes de evaluación que constan de varios volúmenes, donde destacan la ocurrencia de tormentas y variaciones de la temperatura.

En diálogo con el programa Ahí Vamos (de 9 a 12 por FM 106.3 La Radio de UNO), Juan Antonio Rivera, doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos e investigador del Conicet, reflexionó: “Siempre pensamos qué va a pasar en el futuro y nunca pensamos que ese futuro ya lo estamos viviendo desde hace varios años”.

“Las emisiones de gases efecto invernadero son las responsables del incremento en la temperatura global y el incremento en la frecuencia y severidad de los eventos climáticos extremos”, recordó, mencionando los fenómenos que están ocurriendo en el hemisferio norte asociados a olas de calor y tormentas severas. “Es todo un combo que justamente merece ser tenido en cuenta por los gobiernos”, advirtió.

Según el experto, quien se desempeña en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, el dióxido de carbono es el responsable principal del incremento en la temperatura global, seguido por otros gases efecto invernadero como el metano y el óxido nitroso. “En el caso del metano, su residencia en la atmósfera es de una o dos décadas aproximadamente mientras que el dióxido de carbono tiene un tiempo de residencia inmenso, puede llegar a los siglos”, explicó.

“Hay algunos procesos que el informe del IPCC ha denominado como irreversibles debido a que hay distintos componentes del sistema climático que están en total desequilibrio con las condiciones actuales y si pensamos en esa inercia del dióxido de carbono, por más que apaguemos todo ahora van a haber cambios que van a continuar en el tiempo, justamente asociado a esa reacción a las concentraciones de gases que fueron emitidos en el pasado”.

Rivera puntualizó que con la interrupción de la actividad productiva al principio de la pandemia se notó una mejora, pero que no fue suficiente. “Fue un claro ejemplo de cómo forzarnos, porque lamentablemente se dio en el contexto de una pandemia global, le vino bien al sistema climático, porque si bien las concentraciones (la cantidad acumulada del gas) no ha cambiado significativamente, sí las emisiones (lo que se emite en el inmediato)”.

No obstante, en el 2020 y en el 2021 se superaron los récord de concentraciones de dióxido de carbono, por lo que “ha sido una pausa que no ha tenido un efecto significativo en cuanto a concentraciones de gases efecto invernadero y en cuanto a su rol en el incremento en las temperaturas y en la ocurrencia de eventos extremos”.

“Al reducir esas emisiones los niveles de polución bajaron drásticamente; hemos visto que la naturaleza de repente se empezó a acercar a las zonas urbanas”, recordó, y opinó que sirvió como experiencia para idear nuevas medidas de largo plazo que tengan un efecto positivo para las próximas décadas.

Para el especialista, la situación climática “requiere nuevamente una acción colectiva global donde habrá que hacer acuerdos, y lamentablemente eso lleva tiempo y lo que no hay justamente es tiempo”.

Juan Antonio Rivera, doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos, sobre el Cambio Climático: “Siempre pensamos que va a pasar en el futuro y nunca pensamos que ese futuro ya lo estamos viviendo desde hace varios años”.

Juan Antonio Rivera, doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos, sobre el Cambio Climático: “Siempre pensamos que va a pasar en el futuro y nunca pensamos que ese futuro ya lo estamos viviendo desde hace varios años”.

Los cambios climáticos no solo se producen en el hemisferio norte, que es donde más se emiten estos gases nocivos. “Estamos viendo condiciones de sequía bastante particulares en nuestra región, solapadas con la ocurrencia de fenómenos de tormentas severas que causan inundaciones”, recordó Rivera. “Me parece que tenemos las herramientas o las observaciones suficientes como para caracterizar este incremento en los eventos meteorológicos extremos, tanto en el hemisferio sur como en el hemisferio norte. El planeta es uno solo y lamentablemente nos vamos a ver todos afectados, tomemos la decisión que tomemos, en términos de materias económicas o sociales”.

“Hay una responsabilidad mayor obviamente en los países más desarrollados que son los que vinieron emitiendo durante mayor cantidad de tiempo; no obstante, en el acuerdo de París hay un apartado de ayuda económica de parte de estos países hacia los países en vías de desarrollo o economías emergentes, donde por ejemplo Argentina adopta un compromiso de reducción de emisiones de gases efecto invernadero de aproximadamente un 18%, pero dice «ojo, que si a mí me ayudan económicamente los países que más emitieron yo me puedo comprometer a un 36%». Entonces de algún modo está contemplada una compensación de los países del hemisferio norte principalmente, sobre otros países del mundo, pero son compromisos que se van renovando a través de los años”, explicó el experto.

En esta línea, Rivera se refirió a los desmontes e incendios de nuestra región, actividades que contribuyen enormemente a agravar el problema. “Pensemos que la vegetación es la herramienta fundamental para la captura de dióxido de carbono y justamente desmontando o incendiando estamos generando liberación de ese dióxido de carbono tomado por la vegetación, así que es una fuente extra de contaminación”.

Durante el mes de noviembre y con este informe del panel de la ONU sobre la mesa la Conferencia de las Partes debería tomar acciones para contrarrestar esta situación.

El especialista advirtió que para nuestro país el panorama será de mayores temperaturas o temperaturas por encima de los valores normales, con la resurgencia de La Niña durante esta primavera verano, generando condiciones deficitarias que no ayudarán a reparar la sequía hidrológica en la cuenca del Paraná.

fuente: unosantafe.com.ar

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