Ciencia argentina para monitorear desde el cielo la bajante del Paraná

Ciencia argentina para monitorear desde el cielo la bajante del Paraná

Los satélites Saocom 1A y 1B recopilan datos sobre la bajante del río Paraná que son entregados a los organismos responsables de la gestión de la emergencia hídrica. Esta tecnología permite detectar los niveles de humedad en el suelo y la humedad que existe por debajo de la vegetación.

Ciencia nacional al servicio de los habitantes de la Argentina. Esa es una de las premisas de acción de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), que gracias a los satélites de observación de la Tierra Saocom 1A y 1B recopila datos sobre la bajante del río Paraná que son entregados a los organismos estatales responsables de la gestión de la emergencia hídrica, para poder así evaluar con mejores herramientas e información actualizada los alcances de este fenómeno tanto en el corto como en el mediano plazo.

La tecnología satelital ofrece, para este caso en particular, una paleta de servicios y datos que van desde la posibilidad de detectar con precisión los niveles de humedad en el suelo (en particular los estados de saturación) hasta la humedad que existe por debajo de la vegetación, lo que sirve para determinar los cambios en el estado hidrológico de la cuenca.

Además, el análisis de imágenes entrega una foto pormenorizada y actual de los bancos de arena y la variación de las áreas que ocupan las Islas, así como los cambios en la profundidad de los cursos de agua debido al descenso pronunciado del nivel del río. También queda en evidencia la reducción del ancho de los cauces y la marcadísima disminución de los cuerpos de agua al interior del Delta.

Gestión de emergencia

Al agravarse este año la situación hídrica en toda la cuenca del Paraná, a partir de julio la Conae comenzó a realizar un monitoreo de emergencia a través de la Unidad de Emergencias y Alertas Tempranas. El objetivo es proveer información satelital al Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (Sinagor) que coordina la gestión del fenómeno en el ámbito nacional; al Instituto Nacional del Agua (INA); a la Red de Organismos Científico Técnicos para la Gestión del Riesgo de Desastres (GIRCyT), y a los organismos responsables de los recursos hídricos y emergencias de las provincias afectadas.

Hasta el momento existen seis productos satelitales elaborados por la Gerencia de Observación de la Tierra de la Conae, tanto a partir de imágenes tomadas con el Saocom 1 A en 2019 (previo a la bajante) como desde el Saocom 1B a lo largo de año, durante el transcurso de este evento extremo.

Generación de conocimiento

La misión Saocom consiste en la puesta en órbita de dos satélites (Saocom 1A y 1B) que son idénticos, y que al ser dos “permiten obtener la revisita adecuada de la superficie terrestre monitoreada, para la necesidad de los diferentes usuarios”, remarcan desde la página oficial del Invap (sociedad del Estado dedicada a la Investigación Aplicada).

Los satélites Saocom, junto con cuatro satélites de la Constelación Italiana Cosmo/SkyMed de la Agencia Espacial Italiana (ASI), integran el Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (Siasge) creado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales y la ASI “para beneficio de la sociedad, la gestión de emergencias y el desarrollo económico”.

Los satélites elaboran productos específicos para el desarrollo e integración en el ambiente operativo para la gestión de las emergencias hidrológicas, a saber: guía de crecidas, pronóstico hidrológico determinístico (de corto plazo) y pronóstico hidrológico probabilístico (de medio y largo plazo). Estos productos se envían diariamente al Instituto Nacional del Agua (INA), como apoyo a la producción de las alertas que genera dicho instituto. El último producto fue de particular importancia durante los eventos de seca y bajante de este año.

fuente: airedesantafe.com.ar

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